Sobre nosotros

Para mí, Restaurante Duarte no es solo un restaurante. Es mi familia, nuestra historia y una forma de entender la cocina que viene de muy lejos.

Todo empezó con mi abuela, cuando llegó de Portugal y abrió un pequeño bar en San Fernando. Con ella nació también una manera muy nuestra de hacer las cosas: desde la cercanía, el esfuerzo y el cariño por cada plato. Más tarde, mi padre recogió ese legado y creó su propio Duarte en Coslada, donde durante más de 30 años levantó un proyecto que hoy sigue siendo el alma de todo lo que somos.

Yo he crecido viendo ese esfuerzo de cerca, viviendo el restaurante como parte de mi vida. Por eso, cuando llegó el momento, sentí que también quería formar parte de este camino y ayudar a continuar algo tan importante para nosotros.

Hoy, Restaurante Duarte sigue siendo un proyecto familiar de verdad. Está mi padre, estamos los hijos, mi pareja y también esas personas que llevan tantos años a nuestro lado que ya forman parte de nuestra historia. Porque para nosotros este restaurante nunca ha sido solo un lugar de trabajo, sino una casa compartida.

Nuestra esencia está profundamente unida a nuestras raíces portuguesas, y especialmente a un producto que nos define: el bacalao. Es nuestra gran seña de identidad y la mejor manera que tenemos de contar de dónde venimos. Lo trabajamos con inspiración portuguesa, respetando su esencia, pero dándole nuestro propio estilo, el que ha ido pasando de generación en generación dentro de nuestra familia.

Por eso, en nuestra cocina el bacalao tiene un lugar protagonista, con recetas y elaboraciones que forman parte de lo que somos. Platos que conviven con nuestra cocina mediterránea y que aportan a Duarte ese carácter tan especial que nos distingue.

Restaurante Duarte es tradición, familia y raíces. Es el orgullo de continuar un legado que empezó con mi abuela y que hoy seguimos cuidando con la misma ilusión, el mismo respeto y el mismo amor por lo que hacemos.